Trombosis venosa en enfermos con cáncer: un problema grave que requiere tratamiento


La presencia de trombosis venosa (ya sea trombosis venosa profunda o embolia pulmonar) en pacientes con cáncer es especialmente grave ya que tiene peor pronóstico. Los pacientes con cáncer presentan una tasa de complicaciones y recaídas superior a la de la población general y tienen mayor riesgo de muerte.

El tratamiento tiene dos fases: una primera llamada fase aguda o inicial en la que se evita que el trombo se haga más grande, se rompa y que llegue al pulmón (dura 5-10 días), y otra llamada tratamiento a largo plazo en la que se evita que vuelva a ocurrir el evento y que aparezcan secuelas (dura 3-6 meses).

Como tratamiento inicial, se emplean heparinas de bajo peso molecular. El tratamiento prolongado (3-6 meses) debe individualizarse. En pacientes no oncológicos el tratamiento habitual es con anticoagulantes orales como los antagonistas de la vitamina K, sin embargo, los pacientes oncológicos han de seguir tratándose con heparinas ya que han demostrado ser más eficaces y con menor riesgo de sangrado. En caso de que transcurridos los 3-6 meses de tratamiento la enfermedad oncológica permanezca activa se puede requerir tratamiento indefinido.

Ante cualquier duda consulte con su médico.