SÍNTOMAS DE LA EMBOLIA PULMONAR

Los síntomas de la embolia pulmonar (también llamado tromboembolismo pulmonar) pueden ser variados, pero en la gran mayoría de los casos incluye algún tipo o grado de dificultad para respirar. La clínica varía en función del tamaño del trombo y del número de vasos que están afectados (por ejemplo, una trombosis de la arteria pulmonar nada más salir del corazón es letal, mientras que pequeñas trombosis de sus últimas ramas pueden pasar desapercibidas). Otro factor clave es el estado de salud previo, ya que puede condicionar en gran medida la sintomatología y el pronóstico.

El término médico para hacer referencia a la dificultad para respirar es “ disnea”. Casi todos los enfermos con embolia pulmonar tienen algún grado de disnea, que se hace más evidente con cualquier tipo de esfuerzo. Si la embolia pulmonar es importante, el paciente también experimenta un dolor intenso en el pecho, continuo y que empeora al respirar profundamente, toser o inclinarse. Característicamente aparece taquicardia (frecuencia cardiaca aumentada, por encima de 100 latidos por minuto) y tos que puede incluso tener restos de sangre. Se tiene una sensación de malestar general, pudiendo incluso marearse o notar sudoración fría con palidez, entumecimiento o color azulado en las extremidades.

Si aparecen estos síntomas debe consultar a un médico inmediatamente.