¿QUÉ SIGNIFICA “TRATAMIENTO”?

Cuando se produce una trombosis venosa, se inicia inmediatamente el tratamiento con medicamentos que reducen la capacidad de coagular la sangre (fármacos anticoagulantes), para frenar el crecimiento del coágulo y evitar que se pueda romper. De este modo se evitan las complicaciones como la embolia pulmonar, posibles secuelas o que se repita el evento. Es importante saber que hay dos tipos de anticoagulantes: inyectables (como las heparinas) y orales.

El tratamiento inicial de la trombosis incluye administración de inyecciones de heparina. Al mismo tiempo, o bien más tarde, se añade el tratamiento de anticoagulantes orales. Los anticoagulantes orales necesitan unos 5-10 días para ser efectivos. En ese momento se interrumpe la administración de inyecciones de heparina y se mantienen los anticoagulantes orales.

El tratamiento con medicamentos anticoagulantes se mantiene en la mayor parte de los casos durante 3-6 meses en función del riesgo de que la trombosis pueda volver a repetirse (esto es lo que conocemos como tratamiento a largo plazo). En caso de riesgo elevado, por ejemplo, en una persona con trombofilia hereditaria severa, cáncer activo o trombosis de repetición, puede aplicarse el tratamiento farmacológico durante más tiempo según el médico lo decida.