PROFILAXIS NO FARMACOLÓGICA

Las “medidas no farmacológicas” también llamada “profilaxis no farmacológica” son de dos tipos, físicas y mecánicas:

  • Medida físicas: movilización y ejercicios.
  • Médicas mecánicas: medias de compresión elástica y sistemas de compresión neumática intermitente.

Hay que tener en cuenta que estas medidas a menudo por si solas no son suficientes y se han de complementar con medidas farmacológicas, a excepción de los casos donde hay contraindicación para emplear anticoagulación (por ejemplo: alto riesgo de hemorragia).

La movilización precoz es una medida física fundamental en la prevención de la trombosis. Así, cuando un paciente está ingresado y más aún si ha sido operado, se intenta que se levante y camine cuanto antes. Se ha comprobado científicamente que estas medidas no sólo disminuyen en gran medida el riesgo de trombosis, sino que además favorecen la recuperación y acortan los periodos posoperatorios. En ocasiones también se puede fomentar la realización de ejercicios de movimiento activo y pasivo, también con aparatos especiales, como por ejemplo el ergómetro (un tipo bicicleta para cama) o el ejercitador de tobillo pasivo.

En lo que se refiere a medidas mecánicas, cada vez es más frecuente que tras una operación abdominal, pélvica o traumatológica, entre otras cirugías, se utilicen medias de compresión elástica como medida preventiva. Estas medias aplican una suave presión en las piernas y ayudan a que la sangre vuelva a través de la circulación venosa profunda. Así se evita que se ralentice el flujo sanguíneo y se formen trombos.

También existen otro tipo de medidas mecánicas, los sistemas de compresión neumática intermitente. Son dispositivos muy eficaces que se colocan sobre las piernas durante la operación y en el posoperatorio inmediato para favorecer el retorno venoso. Disponen de numerosas cámaras de aire que se van hinchando y deshinchando cíclicamente con el fin de propulsar hacia la pelvis la sangre venosa de las piernas.