LA HIPERTENSIÓN PULMONAR

Otro de los problemas de la embolia pulmonar es que en ocasiones provoca una mayor rigidez de los vasos sanguíneos pulmonares, la hipertensión pulmonar. Esto no solo afectará a la función correcta del pulmón sino que, a la larga, puede hacer que aparezca insuficiencia cardiaca. En casos raros, puede que se liberen de manera casi permanente pequeños trombos que acaban llegando a ramas más estrechas de las arterias pulmonares. Esta situación provoca embolias pulmonares recurrentes, lo que llamamos embolia pulmonar crónica.