Suma factores de riesgo

Si una persona presenta varios de estos factores el riesgo de desarrollar una trombosis venosa se multiplica . Por ello, es muy importante reconocerlos a tiempo y poner en marcha todas las medidas necesarias para intentar minimizarlos y, así evitar que la trombosis se produzca.

- Encamamiento prolongado, en el hospital o en casa
- Cirugía (especialmente cirugía de la cadera, de la rodilla, abdominal o pélvica)
- Ser portador de catéteres intravenosos durante mucho tiempo
- Fracturas
- Inmovilización por yesos, vendajes
- Cáncer activo e historia de cáncer
- Trastornos autoinmunitarios como el lupus eritematoso sistémico
- Antecedentes personales o familiares de trombosis
- Alteraciones congénitas o adquiridas de proteínas de la coagulación que predisponen a la formación de trombos (trombofilia): mutación del factor V Leiden, mutación del gen de la protrombina, déficit de proteína C o S, déficit de antitrombina III, síndrome antifosfolipídico, etc.
- Embarazo y cesárea
- Técnicas de reproducción asistida
- Preeclampsia
- Terapia hormonal femenina o pastillas anticonceptivas (este riesgo es aún más alto si se fuma)
- Obesidad
- Tabaquismo
- Situaciones tan comunes como permanecer sentado por períodos prolongados al viajar por ejemplo en avión, también conocida como Síndrome de la clase turista

Es muy importante plantear estrategias de prevención de la trombosis venosa en las situaciones que tienen un riesgo de trombosis. Para ello es importante detectar a las personas que tienen más riesgo, y aplicar Las medidas de prevención de prevención pueden ser no farmacológicas (físicas y mecánicas) o farmacológicas (fármacos anticoagulantes).