¿CÓMO SE ADMINISTRA?

La heparina es un fármaco que no se puede administrar por vía oral debido a que su molécula es bastante grande y no se absorbe correctamente en el intestino. Así, hay que inyectarlo por vía intravenosa o por vía subcutánea (inyección a través de un pliegue de la piel, habitualmente en el abdomen). No se ha de administrar intramuscularmente.