ANGINA INESTABLE

En las últimas 2 décadas, los fármacos antitrombóticos han pasado a formar parte obligada del tratamiento de las diversas formas del síndrome coronario agudo. La utilización de la heparina no fraccionada más ácido acetilsalicílico ha demostrado reducir significativamente el riesgo de muerte o reinfarto en los pacientes con AI o IAMSEST1. Las HBPM, y en particular, enoxaparina, presentan una serie de ventajas de uso clínico respecto a la heparina convencional. Por su efecto farmacológico más predecible, por su facilidad de uso sin necesidad de monitorización ni ajustes de dosis, y por su mejor perfil de seguridad, las HBPM han ido sustituyendo a la heparina convencional en el manejo agudo de estos pacientes. Concretamente, enoxaparina es la única HBPM que ha demostrado una clara superioridad evitando la recurrencia de eventos isquémicos frente a la heparina no fraccionada en el manejo de pacientes con AI y/o IAMSEST2; mientras que las otras HBPM (dalteparina y nadroparina) sólo han demostrado ser de eficacia similar a la heparina no fraccionada en estos pacientes 3, 4.

1Oler A et al. Adding heparin to aspirin reduces the incidence of myocardial infarction and death in patients with unstable angina. A meta-analysis. JAMA. 1996:276(10):811-5.
2Antman et al. Assessment of the treatment effect of enoxaparin for unstable angina/non-Q-wave myocardial infarction. TIMI 11B-ESSENCE meta-analysis. Circulation. 1999;100(15):1602-8.
3Klein W et al. Comparison of low-molecular-weight heparin with unfractioned heparin acutely and with placebo for 6 weeks in the management of unstable coronary artery disease. Fragmin in unstable coronary artery disease study (FRIC). Circulation. 1997;96(1):61-8.
4FRAXIS (Fraxiparin in ischaemic síndrome) Investigators. Comparison of two tgreatment durations (6 days and 14 days) of a low molecular weight heparin with a 6-day treatment of unfractioned heparin in the initialmanagement of unstable angina or non-Q-wave myocardial infarction: FRAXIS (Fraxiparine in ischaemic syndrome). Eur Heart J.1999;20(21):1553-62.